viernes

LA DESESTRUCTURACION O LA FORMA DE LA DISOCIACION

En el transcurso de un irse por el cuerpo y/o por para el cuerpo, me pregunto incesantemente algunas cosas, poco relacionadas en tiempo real. Por ejemplo porqué puedo parecer agresiva siendo solamente yo, nunca lo había escuchado en mi vida. Pero eso sí que es real. También porqué merodean la enfermedad y la muerte a veces tan seguido, tan de cerca. Como recordándole a uno que está vivo y que no te hagas demasiado el gil que trac, caes, partís, patapúfete, chin pum. Me pregunto también porqué últimamente mi mascota tiene sexo con un objeto inerte con mayor frecuencia diaria que el acto de comer, o que yo. Porqué puedo generar en los otros desconocidos que me conocen sensaciones tan lejanas a las que quiero, o las que los que quiero sienten conmigo o de mí. Extraño desconocimiento de mi propio efecto.
Siempre desata una nueva búsqueda la patada en la cabeza, el mal de corazón. El dolor de estómago y la comida que no te baja por tres palabras de mierda. Una nueva búsqueda que no cesa, ni cuando duermo cesa, una búsqueda sin sentido, sin objeto, desconocida, una búsqueda niputaidea. Y mientras eso corre, las preguntas siguen: porqué cualquier porquería que anda suelta me toca y resuena en mi cuerpo, ese que dejaba irse para por sobre mí. Ese cuerpo olvidado desde el recuerdo constante, ese cuerpo que no deja de ser nunca ni dejará de ser nunca el mío.
Un descuido crucial es separarse en partes iguales, y creerse que uno puede controlar qué cosa va a cada parte. Es una mentira muy peligrosa. No somos tan increiblemente psicoanalíticos como para deformar nuestra natural forma de ser uno solo.


borrador que encontré sobre el amor o algo parecido

una parte de mi dice
stop, deja de dividirte,
y se rie por lo bajo, mirando de reojo
lo soleado que esta mi alrededor
los colores,
y ahi es donde vuelvo
caigo en los tiempos del ya
del right now
y comprendo
por fin comprendo
que en este precioso
precisisimo instante
late mi ser por vos
(late significa que baila la musica de tu sonrisa
que te canta y el canto te dibuja en el viento
late es tambien que respira
te respira
te siente te huele
estas.
eso.)
estas brillando

entonces el ki es
como no voy a morir de risa
llorar de alegria aunque truene el fin del mundo
si estoy latiendo ese latido infalible
ese que salva las peliculas, los finales de las novelas tragicas
pero en carne y hueso,
en mi late.

lunes

Un reloj que no va hacia atrás

Apareció un día el misterio de la realidad en mi vida
y creía que era un sueño, o uno de esos momentos en los que se te va la cabeza más allá.
Pero no.
Así fue que descubrí lo misterioso de los sueñosverdad
Una palabra mágica fue
sueñosverdad para mí
Una palabra que había inventado hace mucho y había olvidado
pero que no miente
y no tiene un pelo de tonta.
La realidad es puramente
sueñosverdad.
hay que dejarse ver
hay que dejarse llevar

miércoles

Quería empezar una cosa diferente,

hay momentos a veces en los que pienso demasiado. Viste cuando entrás en esa estupidez inteligente de pensar que pesas lo que estas pensando, y es como las gallinas y los huevos, o la teoría del big bang, así, como muy profundo e imposible de pensar realmente, digamos. Bah, creo que el infinito nos posee, y por eso, somos el infinito, no? pero al mismo tiempo, si estamos como estamos es porque no comprendemos un pito del infinito, no le creemos. Entonces cuando empieza eso de la espiralidad sobre el mismo pensamiento (no sobre otra cosa, otro hecho diferente, sino sobre el hecho de estar pensando eso mismo, uff) es como si pisaramos el borde del vacío.... uh, bueno, no, digamos mejor "la cornisa de la no-espiralidad" o "el borde de lo limitado".....
Que complejo. Ves, siempre pasa lo mismo. Pienso muchas cosas q me estorban, me dan dolor de frente y cabellera, pero despues, cuando lo cuento, o cuando te lo cuento a vos, me relajo un poco, me rio por dentro y lo digo con más, no se, como con más naturalidad, no? y termino teniendo unas conclusiones bastante interesantes que no pensaba tener.... que hasta a mí me sorprenden, entendés?
Por ejemplo el tema este de que somos infinito o vacío, pero al mismo tiempo no lo podemos tolerar, o concebir, o tal vez eso sucede porque el infinito o el vacío nos demuestran nuestras propias ilimitaciones como especie o como parte de un planeta o universo, o energia que compone todo eso, y entonces nos da miedo.
No sé, a veces pienso así como demasiado, concluyo cosas y por ahí te las cuento a vos, pero se queda ahí, y es raro. Es raro porque cuando pienso que eso es lo que pasó pienso que tendría que hacer algo con esas ideas o conclusiones, ... por ahí son interesantes para más gente,... por ahí podría ser como materia prima para alguna cosa artística, hace mucho que no se me ocurre nada para filmar, o para cantar, y la verdad que tengo muchas ganas de eso, pero no sé. No me sale.


lunes

Con los bordecitos de las medias todos dobladitos
bajaba en puntas de pies la escalera crujiente, de madera.
Patinó un poquito, el escalón número 3 estaba mal afilado.
Le cayó entonces al piso toda esa corona gigante, esa pompa
que decía No puede pasarte nada.
De ahí se desdobló en dos niñitas:
una que salta de escalón en escalón hasta llegar abajo,
sin tocar con un pie entero a ninguna madera,
y otra: hay días que baja despacio, mirando fijo el suelo,
preparando las manos, y días que decide no bajar más,
sentarse y tomar la leche desde el escalón número 2.

miércoles

recuerdos del futuro


Quería avanzar sobre una pradera verde fluorescente
con el ímpetu de los pájaros, que pareciera que no les importa nada,
avasallante sobre el aire, esa masa contenida delante de mi
detrás y a los costados
que me envuelve
y me petrifica cuando
me olvido que es un fluido como el agua.

Quería decir tantas cosas que me eleven a lo profundo
de esas palabras con todo un planeta detrás
dejarlos a todos boquiabiertos, pensando
tocar el techo y hacer una ventana en él.

Quería conocerme
darme vuelta como una media y verme hasta las costuras,
las formas de la trama que me compone
y ver cuantos hilos me bordan los motivos
quería ver mis colores.

- Pero qué pasó.
- Y estaba viviendo al mismo tiempo, me confundía,

jueves

el mundo al tenedor

ni que lo digas - exclamé, y me lancé al vacío ese que tenía al lado
todo lleno el vacío de pulcras perlas del olvido
que se desplazaban sobre mi cuerpo
como conchas viejas en el mar
como alegrias en un mismo centímetro cuadrado.
Cual patio sin malezas
escapaba sin saber claramente de qué escapaba
y limpiaba la culpa que nunca creí criar
en un acto desesperado de recrearme.
Cuanta ambición guardaba en ese bolsillo mezquino de la conciencia!