viernes

en el limite de mis sienes


aparentes cachivaches que especulan
de a poco

aquello que se representaba
en un baúl inventado
en ese panorama de la fantasía irresoluta

inasible...

sobrevivo por sobre mi cabeza
hacia arriba
levanto la vista y me veo
llorando el amanecer de un tiempo nuevo

un pedazo de mí hecho agua en el aire.
desprendo mis manos y me expando
y con cada lágrima que broto me desarmo

y me armo de nuevo
pero al compas de una música gurú,
dos notas dos segundos
una música que me capta el alma
y me dibuja de nuevo.


hola a la novedad que crece hoy
que viene burbujeando
de adentro hacia afuera

y viceversa.
y las lagrimas están siendo también parte del barro del camino .