miércoles

recuerdos del futuro


Quería avanzar sobre una pradera verde fluorescente
con el ímpetu de los pájaros, que pareciera que no les importa nada,
avasallante sobre el aire, esa masa contenida delante de mi
detrás y a los costados
que me envuelve
y me petrifica cuando
me olvido que es un fluido como el agua.

Quería decir tantas cosas que me eleven a lo profundo
de esas palabras con todo un planeta detrás
dejarlos a todos boquiabiertos, pensando
tocar el techo y hacer una ventana en él.

Quería conocerme
darme vuelta como una media y verme hasta las costuras,
las formas de la trama que me compone
y ver cuantos hilos me bordan los motivos
quería ver mis colores.

- Pero qué pasó.
- Y estaba viviendo al mismo tiempo, me confundía,

jueves

el mundo al tenedor

ni que lo digas - exclamé, y me lancé al vacío ese que tenía al lado
todo lleno el vacío de pulcras perlas del olvido
que se desplazaban sobre mi cuerpo
como conchas viejas en el mar
como alegrias en un mismo centímetro cuadrado.
Cual patio sin malezas
escapaba sin saber claramente de qué escapaba
y limpiaba la culpa que nunca creí criar
en un acto desesperado de recrearme.
Cuanta ambición guardaba en ese bolsillo mezquino de la conciencia!