domingo

drinkin garua en la mitad del cielo


drogandose estaba Palmiro
en el surco del costau
fumando una pipa canadiense
lo encontre de mi lado

como pasa la ruta por los destinos
sin dibujarle a uno
siquiera la traquea
chapotea perfecta entre los niños
las ilusiones las anecdotas
y la rabia

Palmiro camina a paso lento
rebotando las asperezas
sin delinearse un solo petalo
raja vidrio cielo y tierra
me da la mano de su alma
al ritmo de una isla imaginaria
gritando
apareciendo
pintando el mar en sus entrañas
que lo nuevo escrito queda
bajo una almohada rica en penas
y se nutre como tallos
de una misma planta